En el mundo del arte...
Recientemente en la sección de cultura de un diario he
podido leer una noticia relacionada con el arte y la desigualdad de género. Sabemos
que la desigualdad de género está presente en muchas disciplinas, en muchos
ámbitos o en casi todos pero me atrevo a decir que cuando pienso en arte
aparece automáticamente el cine, el teatro, las compañías de baile, directores
de música… esta vez me encuentro que esto ocurre en el mundo de la pintura y,
como no, siempre relacionado con temas de autoría para aprovecharse como fin
principal de lo económico. La desigualdad de género se presenta permanentemente
en temas de esta índole. Quién genera el dinero, a qué sexo se le aúpa para
crecer en la riqueza, poder y dinero, da reconocimiento superior, valía,
prestigio al género masculino y desvaloriza a la otra parte cuyas aportaciones
se consideran tengan que ser más privadas, más silenciosas, incluso domésticas.
Esto propicia desigualdades en el trabajo, desigualdades sociales,
desigualdades económicas etc. que dan lugar a ser beneficiarias, las mujeres,
de proyectos de asistencia y ayudas por sufrir en mayor medida marginación,
sometimiento, explotación o exclusión y teniendo en cuenta que en las últimas
décadas se ha tomado conciencia de esta realidad y se está intentado dar una
mayor visibilidad incluido a nivel político y de discurso.
En el artículo que
nos ocupa intuimos e incluso se prueban muchas de estas desigualdades de
género, aunque la artista protagonista en algunas de sus entrevistas también
ponga el enfoque en cuestiones de sexo. La protagonista no es reconocida como
autora de los cuadros, de su propia obra que ha intentado ser apoderada por un
compañero que ha querido relegarla a ella a simple “obrera” cuando la realidad
era todo lo contrario. Inseguridad económica, contractual, social y con ello
normalizando la situación de poder que someten al género femenino.
Estas desigualdades permanecen de una forma u otra a lo
largo de la Historia y la gran pregunta es qué podemos hacer para erradicarlas,
¿pasa esto por encauzar la educación en la etapa infantil’. Creo que sería un
buen comienzo siendo los adultos los conductores de esas propuestas y las
criaturas los motores para darle fuerza y recorrido.
Se sabe que en la educación infantil todavía sigue siendo
muy difícil el cambio. Estereotipos y roles por género comprendiendo que a edad
temprana los niños son como esponjas y rápido asumen y diferencian dichos roles.
Primero de todo ser ejemplo para estas nuevas generaciones, eliminar distinciones
por colores (rosa-azul), evaluar diferencias sexistas en las publicidades de
juguetes, diversificar los grupos burbujas en los coles, atención a los juegos
en el ámbito educativo y muchas otras que sin duda se pueden llevar a cabo con
un poco más de atención y de esfuerzo por parte de todos.
Enlaces referidos a la noticia:
https://valenciaplaza.com/fumiko-negishi-la-quiebra-del-sexismo-en-el-arte
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